Spanish Spisz para todos [#06] - Jurgów
Climas de conspiración bajo los Tatras
La leyenda dice que el primer alcalde del pueblo fue un bandido llamado Jurko, a quien la aldea le debe su nombre. Los historiadores no mencionan a esta pintoresca figura, pero destacan que los orígenes del lugar están relacionados con los colonos valacos. Por si fuera poco, se puede decir que el actual Jurgów es bilingüe: el eslovaco se escucha aquí tan frecuentemente como el polaco, por ejemplo, en la iglesia. ¿Y qué más espera a los turistas en Jurgów además de las atracciones lingüísticas?
Sin duda, llama la atención la iglesia de madera dedicada a San Sebastián, originalmente construida de madera de abeto y posteriormente renovada. Con su característica policromía y numerosos espejos que forman parte del acabado del interior, se considera un ejemplo del "rocalla eslovaca". Para visitarla, solo hay que acercarse a la oficina parroquial.
Un ejemplo de arquitectura de madera son también las famosas cabañas jurgovianas en el claro "Podkólne". Hace años, cuando los habitantes de Jurgów se dedicaban principalmente a la pastoreo, las cabañas esparcidas por los prados tatrales servían como viviendas de verano para los pastores, que pasaban en ellas casi la mitad del año. Con el tiempo, la tradición pastoral ha disminuido, y las cabañas se han trasladado cerca del pueblo, donde hasta hoy sirven a algunos agricultores para almacenar heno.
Igualmente numerosas eran las fábricas de madera y el aserradero que funcionó hasta hace poco, impulsado por una rueda hidráulica.
Y si todo esto no fuera suficiente, sobre el pueblo se extiende una maravillosa panorámica de los Tatras Bielskich y Altos. No se puede descartar que fueran precisamente ellos los que llevaron al comisionado Halski a aterrizar en el camino a Jurgów, y no alguna bomba a bordo del avión, como sin duda recuerdan los aficionados a la "Extracción".
Autora del texto - Bogusława Bandyk
Autor de las fotos - Krzysztof Bandyk

